Venía buscando algo sencillo, que me identificase. No suelo vestir muy arreglada y no llevo nunca zapatos de tacón. La verdad que cuando pensé en casarme, no me imaginaba  con nada con lo que no me sintiera rara… me desesperé un poco la verdad, me sentía como una mujer pegada a un vestido sin sentido.

Me hablaron del Showroom, pedí cita y no confiaba en que me quedará nada bien después de las anteriores experiencias. Y os puedo decir que casi todo lo que me probo Nora me quedaba bien. Fue una sorpresa.

Me encantó uno que se ajustaba a mi presupuesto y a mi estilo. Era un dos piezas, top y falda. El proceso de compra fue muy fácil. Y el día de la boda todo el mundo me veía perfectamente identificada con mi vestido. Iba cómoda, diferente y sobretodo era YO.

Si eres diferente y quieres algo diferente, es el sitio.

CAJA 5

Vestidos de novia con identidad

María